Spiderman y la Antorcha Humana

Según la revista 'Science': Confirman que el virus del sida se originó en chimpancés de Camerún
Un equipo internacional de científicos ha confirmado que el Virus de Inmunodeficiencia Humana (VIH) que causa el sida se originó en chimpancés que viven en el Africa Central, según un informe que hoy publica en la revista "Science". El grupo, integrado por investigadores de EEUU, Francia, el Reino Unido y Camerún, señaló que pruebas genéticas extraídas de material fecal de esos chimpancés en las selvas de Camerún han determinado que el virus, identificado como VIH-1, surgió de ese tipo de primates. Estos fueron identificados como una subespecie llamada "Pan troglogdytes troglodytes" que vive en las selvas del sur de Camerún. Una forma de otro virus de inmunodeficiencia llamado VIS (por Virus de Inmunodeficiencia Simia), que es el pariente más cercano del VIH, había sido hallado solamente en chimpancés cautivos. No existe una variante del VIS que haya infectado hasta ahora a seres humanos.
Desde hace mucho tiempo los expertos en inmunología sospechaban que el origen del virus que ha causado una epidemia mundial al mutarse y afectar a los seres humanos provenía de chimpancés. "Existía un eslabón crucial en la cadena de pruebas que implicaban al VIS en el origen del VIH/SIDA y ésa era la ausencia de un virus reconocible en estos monos en estado salvaje", señalaron los científicos en el informe. Según el informe, las 599 muestras fecales recogidas en 10 sitios diferentes revelaron que la infección era de entre el 29 y el 35 por ciento en algunas comunidades de esos primates.
"Mediante un análisis de la secuencia de cepas endémicas de VIS pudimos ubicar grupos pandémicos y no pandémicos en comunidades de chimpancés clara y geográficamente aisladas", señalaron. Los científicos también indicaron que se analizó el ADN de las muestras fecales en busca de anticuerpos específicos del virus mediante la utilización de un sistema desarrollado para este tipo de investigación. El análisis identificó 34 especímenes, todos provenientes de los chimpancés troglodytes, que contenían anticuerpos reactivos al VIH, señalaron. "Estas conclusiones, junto con las de estudios anteriores, proporcionan por primera vez un panorama claro sobre el origen del VIH y la simiente de la pandemia del sida", señalaron los científicos.
Pese a que algunos programas de prevención de la enfermedad han tenido resultados positivos en algunos países, la epidemia del sida parece no haber reducido su crecimiento en los últimos años. Según cifras de la Organización Mundial de la Salud (OMS), para finales del año pasado la cifra de infectados había llegado a unos 40 millones de personas, el doble que en 1995. El año pasado murieron más de tres millones de personas debido a enfermedades vinculadas con el sida, una enfermedad que surgió en los primeros años de la década de 1980 e inicialmente afectó a los varones homosexuales. Sin embargo, las infecciones en las mujeres, especialmente jóvenes, han superado en su aumento a las de los hombres, según la OMS.
En un intento por seguir el rastro del virus, el estudio señala que probablemente se transmitió localmente y que desde allí emprendió su recorrido hacia el sur a lo largo del río Sangha o sus tributarios para seguir después hasta el río Congo y a Kinshasa, donde probablemente se multiplicó. Los científicos advierten de que ante la diversidad genética del virus y su extensión geográfica y el hecho de que no se han explorado amplias regiones del Africa central, "es muy posible que haya otras líneas del VIS que planteen un riesgo de infección humana y problemas para el diagnóstico del VIH y el desarrollo de vacunas contra el sida.
Comienzo sección dedicada a reflejar frases que me llamen la atención, me hagan reír, me toquen las narices...
Los Nuevos Vengadores #4. Brian Michael Bendis & David Finch (abril 2005)
Capitán América: Agente Hill, aquí Steve Rogers, Capitán América. ¿Tiene acceso a mi expediente de SHIELD?
María Hill (Directora en funciones de SHIELD): Sí, Capitán.
C. A.: Entonces podrá comprobar que tengo licencia de Defensor.
M. H.: No lo sabía.
Spider-Man: Oh, no. NO me he unido a los Defensores.
Capitán América: Significa, amigo mío, que tengo autoridad para reunir el grupo que crea necesario para la misión que crea necesaria.
Spiderman: ¿Sí? Y yo tengo clones.
[JUAS!]
Cuando me hablan tanto y tan bien de una serie de televisión, me suelo informar primero acerca de qué va y más o menos hacerme una idea. Cuando se empezó a anunciar Mujeres Desesperadas a comienzos del verano pasado por TVE, lo cierto es que no me llamó la atención (la vida, obra y milagros de 4 tías... ¿otra vez?), así que no la vi, entre otras cosas porque ya estaba enganchado a Perdidos (tan enganchado que no salía de casa hasta que acababan los dos o tres episodios que emitían cada noche de jueves) y pasaba de perder otra noche veraniega más. Sin embargo, hace poco me dio por ver esta serie y... diso, ¡¡¡¡enganchado me he!!!!
No sé muy bien qué destacar por encima de todas las tramas de esta serie, si la genialidad de los 4 personajes principales en sí mismos, si la esperpenticidad de sus acciones, si la mordacidad de la crítica hacia el entorno en el que se mueven las y los protagonistas... o si, directamente, me quedo con la interpretación de los actores, que es de esas de las que hay que mirar con lupa. Desde una Marcia Cross que es, para mí, quien interpreta el papel clave de la serie (Bree Van de Kamp), hasta unos secundarios que bordan sus intervenciones (Martha Huber me recuerda a una tipa que tuve de vecina...y su hermana, Felicia, da miedo...). Quizás el éxito de Mujeres Desesperadas sea coger a una serie de personajes cliché y darles una vuelta de tuerca hasta convertirlos en seres de carne y hueso, ahora que lo pienso.
Susan, Lynette, Gabrielle y Bree se enteran una mañana del suicidio de su amiga y vecina Mary Alice Young. Todos están conmocionados en Wisteria Lane, el barrio residencial donde transcurre la serie, conmoción que muy pronto dará paso a las sospechas tras descubrir que Mary Alice estaba siendo chantajeada para no contar un oscuro secreto en el que están involucrados su marido Paul y su hijo Zach. El "Misterio de los Young" será la trama a largo plazo de la primera temporada (y, tras ver el primer episodio de la segunda, también sigue presente en esta nueva temporada) y a ésta se unen muchas otras, que giran en torno a la vida familiar de las protagonistas.
Lynette: antigua ejecutiva agresiva de publicidad, ahora cuida de sus 4 hijos, incluidos dos gemelos muy revoltosos que no paran de darle disgustos. Su marido pasa mucho tiempo fuera y aspira a un ascenso que haría que se alejase más de su familia. Su vecina le hace la vida imposible. Sus hijos entran en un colegio muy prestigioso porque los expulsan del anterior y allí deberá hacerle frente a Maisy Gibbons, la madre que rige los destinos del colegio. Tiene tendencia a intentar organizar las vidas de quienes la rodean. Es la más entrañable y he reconocido más de un gesto de mi madre en ella. Tiene algunas de las escenas más tiernas de la primera temporada. Mantener a su familia unida era su prioridad. Ahora es mantenerla económicamente.
Gabrielle Solís: salió huyendo de la pobreza, se hizo Top Model, se enriqueció y, para ser aún más rica, se casó con Carlos Solís, un hombre que la considera más como una posesión que como su mujer. Ahora está liada con el jardinero menor de edad, de quien parece enamorada. Su suegra se instala en su casa para averiguar si ella le pone los cuernos a Carlos y, cuando lo descubra... Además, su marido tiene problemas y se arruinan. Y, por si fuera poco, está embarazada y no sabe de quién. Es "EL CUERPO" de la serie y sus escenas de ducha y bañera son antológicas. No sabe decidir entre lo que quiere y lo que le conviene. Su criada china, Yao Ling, suele pagar las consecuencias de lo que Gabrielle hace...
Susan Mayer: divorciada, en busca del hombre ideal. Lo encuentra en el fontanero que se ha trasladado enfrente, pero él esconde un oscuro secreto. Es una patosa. Siempre está haciendo disparates y sus planes nunca salen bien. Si no fuera por su hija, seguramente estaría encerrada en la cárcel o en un psiquiátrico. Su mayor enemiga, Edie Brit, intentó quitarle a Mike, el fontanero, y ella, "accidentalmente", le quemó la casa. El momento de la reconciliación entre Edie y Susan, en el lago, no se me olvidará nunca. XD. Su hija ha debido heredar los genes paternos, porque no está tan loca como su madre ni como su abuela... Aunque también se enamora de quien no debe (de tal palo, tal astilla). Los momentos más esperpénticos los vive ella, que le pasa de todo.
Bree Van de Kamp. Soy fan de la familia Van De Kamp. De toda. A Marcia Cross deberían darle un Oscar (nada de grammies ni emmys) por la interpretación de Bree. Leí que el personaje está inspirado en la madre del creador de la serie, Marc Cherry, y quizás eso tenga que ver en lo bueno que es, porque Mujeres Desesperadas sin Bree Van de Kamp sería muy sosa. La familia Van de Kamp nos deja algunos de los mejores momentos de la serie. La rigidez y la perfección de Bree (que parece salida del mismísimo sueño americano, tarta de manzana incluida) tienen hartos a todos los miembros del
clan, especialmente a su hijo Andrew. Hasta el punto de que su marido le pide el divorcio, cosa que Bree (religiosa y patriota) no está dispuesta a aceptar. Se niega a sí misma que ni ella ni su familia son perfectas y entrará en crisis cuando descubra lo que le va a su marido en la cama (y con quién lo hace), con quien se enrolla su hijo y que su hija no quiere volver a ser la presidenta del "Club de la Abstinencia". Eso sí, la forma de resolver los problemas de Bree es directa, intenta cortarlo de raíz y, claro, así le van las cosas... Su marido sufre un infarto y su hijo jura venganza contra su madre. Andrew es otro de los grandes personajes de la serie. Lástima que salga tan poco durante la primera temporada...
Mujeres Desesperadas tiene cuatro protagonistas (cinco con la aparición regular de Edie Brit), pero va más allá, la vida de toda Wisteria Lane entra a destellos a través de la televisión igual que las vidas de nuestros vecinos nos llega a destellos s de vez en cuando, cuando nos tropezamos con ellos en la escalera, cuando alzan un poco más la voz de lo que deberían, cuando subimos o bajamos en el ascensor, cuando nos los encontramos en las juntas de vecinos... Somos conscientes de que están ahí, de que les tenemos cerca, pero no sabemos realmente cómo son, qué piensan de nosotros y, ni mucho menos, qué secretos esconden. Estamos demasiado ocupados viviendo nuestras vidas como para interesarnos en ellos... aunque siempre haya Marthas Hubers que saben más de lo que deben y que suelen recibir lo que merecen por ello.
Esta serie, en definitiva, responde a dos preguntas que todos nos hemos hecho alguna vez: ¿Qué hacen nuestros vecinos de puertas para adentro, en sus casas? Y, ¿cuánto queremos saber en verdad? Algo así dice Bree Van De Kamp al final del primer capítulo de la segunda temporada y, la verdad, me hizo reflexionar mucho.
A ver qué tal está la segunda temporada.
PD: Bree Van de Kamp Rules! :P